
La vecindad nos llevó a conocer al Elder Yenderson Ruiz, que vivió a dos casas por medio de la nuestra. Era entonces
misionero de la Iglesia Mormona, cuya capilla está establecida casi frente a mi domicilio. Provenía del Perú y mi esposa y yo tuvimos el gusto de conocerlo y entablamos una amistad, que aun hoy vía Internet, mantiene vivos los lazos de afecto que nacieron las escasas semanas que trabajó en la ciudad de San Carlos.
La increíble humildad de su personalidad hizo que mi familia y yo “le adoptáramos momentáneamente”, pues pronto fue trasladado y no nos hemos vuelto a encontrar personalmente. Y no sabemos si algún día tendremos la oportunidad de lograrlo, pues aunque las distancias son cortas, nuestra salud es bastante precaria últimamente.
Siempre vía Internet recibimos fotos y noticias...
La última noticia que tuvimos; es que ya está otra vez con los suyos intentando abrirse camino abriendo una barbería lo que aquí llamamos una peluquería, dando los primeros pasos en la dura lucha que nos toca enfrentar a todos por la subsistencia.
Nuestro deseo de mucha suerte en su comienzo. Quizás un día tengamos la oportunidad de volver a encontrarnos y si no lo logramos; la amistad perdurará sobre la distancia y el tiempo. Mamá me dijo que pusiera “Cortarse el pelo con Elder Ruiz trae suerte” y mamá jamás falla en sus pronósticos...
La mejor de las suertes le desea la familia
Cugnetti Lavallen

