
Don Luis Plada ha sido reconocido por su genio e ingenio, por su vocación de Ingeniero, técnico y practico, siempre dispuesto a dar una mano, a apoyar a toda noble iniciativa a sugerir una solución.
Y hoy que ya tiene ochenta años continúa como toda su vida, brindando sus conocimientos y su apoyo generosamente como lo a hecho siempre. Y lo continúa haciendo con alegría y entusiasmo. Idolatrado por su familia, querido y respetado por todos los que le han conocido.
Chistoso, ocurrente, siempre tiene una anécdota y o chiste o un verso para arrancar una sonrisa o una carcajada. Servicial, honesto, hombre de palabra, Don Luis es un orgullo para San Carlos. Un San Carlos donde la masiva afluencia de gente ajena a la ciudad a multiplicado en forma apresurada su población...
Pero aquellos carolinos nacidos en nuestro solar, reconocen en él al vecino amable y servicial que ha sido siempre. Amigo de todos, se puede afirmar que nació con el signo de servicio es su frente, como norma que no ha abandonado jamás.
Su fino humor le hicieron compositor de múltiples creaciones, por lo que algunos de sus amigos lo distinguieron y condecoraron con él titulo de: Licenciado Palajó. Al Cumplir ochenta años el vecindario en el más absoluto silencio le organizó una fiesta que colmó los salones del club Libertad. Lo hicieron en el más absoluto mutismo para que la sorpresa fuera realmente sorpresa.
Luego un vecino con el pretexto de que se había roto un amplificador, lo trajo al Club... Allí con la luz apagada y en el más absoluto silencio, una multitud le aguardaba para agradecerle sus 80 años de cooperación fiel al pueblo que le vio nacer.
Y tanto fue así que Don Luis que venía de trabajar, asistió a su fiesta sin ni siquiera poder cambiarse de ropa. Pero igual fue una noche inolvidable para él y para todos. Pero como la organización no lo precisó, todos creyeron que era una fiesta lluvia y sobraron los manjares, lo que molestó mucho a Leonel Cugnetti que justamente había roto su dieta y fue uno de los que no se enteró, como lo reprocha en el siguiente poema. E. P.
LOS OCHENTA DE DON LUIS PLADA
Y como quien no quiere la cosa,
Don Luis cumplió los ochenta.
Y aunque lo de "Don", lo revienta
no se me ocurre otra cosa.
Se festejó:
En la sede "del Penado"
Hoy mi gran "Club Libertad",
y aun no crean, es verdad,
¡ que yo no estaba invitado!...
Lo llevaron engañado
y al abrir aquella puerta...
Se desató la tormenta
de su pueblo alborozado.
Fue un asunto muy sonado
hubo baile y golosinas,
aplausos, cantos y rimas...
¡Y yo no estaba invitado!...
Yo no sé, quienes faltaban,
porqué el local se llenó.
¡Pero porqué no estaba yo!
Le faltó el truco y la taba...
Y Luis, sorprendido y sonriente
"como chancho en los boniatos"
cantaba y bailaba a ratos
con un vaso de aguardiente. (1)
Y dicen las lenguas malas,
que a una china enamoró,
Y allí mismo la citó
en la mitad de la sala.
Y ya no quiero a hacer mas gala
de todo lo que me han contado...
Fue un festejo muy sonado
los que lo vieron, lo avalan...
El asunto con guitarra,
hubiese sido mejor.
Pero para ser Payador,
hace falta mucha garra.
¡Y como Luis, es coronilla
y no sé, si lo repetí bien!.
Cuando le festejen los cien,
me reservan una silla...
(1) - Lo de aguardiente es una necesidad
de la rima, debía decir Whisky...
- Lo de la invitación, es una broma
que ruego no moleste a los organizadores.
Leonel Cugnetti

