
LA SRTA. AMALIA PAEZ NUÑEZ
Con la partida de la periodista María Amalia Páez Núñez, nos hemos privado de la más válida referencia del periodismo, en el departamento de Maldonado. Pero evocándola, comenzamos hoy, este nuevo sitio que aspira a continuar con su incuestionable ética periodística.
En María Amalia se atesoraba una sorprendente personalidad, que le permitió afrontar en los años más sacrificados del periodismo departamental. Enfrentó decidida la rigurosa tarea de informar, cuándo Maldonado tenía un diario serio y prestigioso que la contó como Redactora Responsable durante largos años.
Su larga trayectoria periodística si bien le consumió muchos esfuerzos, la rodeo de prestigio y renombre. Sus editoriales transcriptos, hasta en la prensa extranjera nos hablan de la fina calidad de su cultura y su pensamiento. Fue una editorialista de rigurosa escrupulosidad.
Su capacidad de enfoque, la oportunidad de su opinión, su disciplinada precisión eran sus características mas sobresalientes. Tenía la capacidad de expresar con los términos precisos cada detalle del que hacer ciudadano. Sus ensayos, fueron testimonios magistrales de enseñanza colectiva.
Su personalidad no pasó desapercibida y durante muchas décadas, su palabra era solicitada para los actos patrios, eventos culturales y municipales. Fue una periodista exquisita, incisiva y valiente. Su poesía que se irá publicando en este sitio habla claro de la calidad de su fina inspiración.
María Amalia centró en su carismática personalidad la atención y el interés de un tiempo que la admiró y proyecta como paradigma y modelo... Su estatura poética consagrada internacionalmente en diversos concursos le otorgaron galardones que nadie hasta el presente, a logrado en el departamento.
Nació en San Carlos y fue una autodidacta en todo su hacer, venía de una época que contó con grandes educadores. Fue alumna de la maestra Blanca Ferraro, de recordada trayectoria dentro de la adolescencia. Imposibilitada de continuar estudiando porque en su juventud sólo contábamos con escuela primaria se formó en la lectura de los grandes pensadores.
Releía cada libro que caía en sus manos y escribía para publicaciones locales y nacionales. Un día por el mérito de sus comentarios colaboraciones periodísticas, se le ofreció la redacción del Diario Punta del Este, donde entregó su alma en forma de artículos y editoriales que varias veces fueron transcriptos, por diarios de Montevideo y de Buenos Aires.
Conservó hasta una edad avanzada un físico privilegiado y vestía llamativamente centrando en su persona el comentario popular... Allá por los años sesenta, recordamos verla ataviada con un taller estilo Coco Chanel Rojo escarlata muy entallado, lo que obligaba a doblar la mirada de todo transeúnte.
Por décadas fue la Diva del departamento. Anécdotas para el recuerdo quedaron muchas de María Amalia. Por aquellos tiempos, al descender de un vehículo, frente a la Liga de Fomento, de Punta del Este, fue atropellada por un auto que le provocó fractura de cadera.
Rápidamente se llamó a la ambulancia y la policía de Punta del Este apareció prestamente. Mientras María Amalia estaba desmayada, siendo atendida por un doctor que la conocía. ¿Quién no conocía a María Amalia? El policía preguntaba y el médico contestaba, su nombre completo, pero cuando le preguntaron a éste que edad tendría la accidentada y el facultativo decía y póngale sesenta y pico.
Pero justamente en ese preciso instante, desde el fondo de su coquetería y desvanecimiento, la voz de María Amalia reapareció diciendo: treinta y tres... La lógica presunción femenina que cultivo hasta el fin. Cuando falleció recién de había marchado su manicura y su peluquera...
Un día, Dios necesitaba de una poetisa para que cantara las bellezas de los cielos y a una periodista para que comentara sobre el paraíso de los justos y la llamó a ella. Este taller que lleva su nombre y los vecinos queremos que una calle la recuerde en este su pueblo natal.
Llegará el día que una de esas calles, que un día estuvieron perfumadas de jazmines y madreselvas, donde ella jugó de niña o deambuló soñando de grande, llevará su nombre, estamos seguros de ello.
Te recordamos: ¡QUERIDA MARIA AMALIA, QUEDASTE EN NOSOTROS!
