

FRENTE A LA ISLA
Bajo un cielo con estrellas y sin brumas
eras el crepúsculo en mis brazos
con la noche atrapada a tus cabellos,
frente al mar que no reposa nunca
como mi deseo que jamás se cansa...
Los dos soñamos morir allí, morir así,
o vivir eternamente entre las dunas...
La brisa de mis ansias
es presagio de mi locura que renace
sobre la arena de mansa playa
con el desmayado mar como testigo
y bajo las luces lúbricas del alba.
Mis pies ligeros de verano;
y tus piernas ávidas incendiaban
la sinfonía nocturna de las aguas.
Las olas curiosas se acercaban
arrastrando espumas blancas y saladas,
mientras la noche resbalaba lentamente
entre los suspiros
de nuestras bocas enlazadas.
Sobre arena cómplice y callada
como la mar más calma...
Y sobre nuestro amor colmado
solo queda un silencio voraz
entre tus brazos y mis brazos
y el deseo ansioso del instinto,
para cantar mañana
que este cielo es nuestro
y nuestras las estrellas
que de lejos nos indagan...
Cuando la noche otra vez emigre
tuyo seré, completamente tuyo
como eres mía, únicamente mía.
Leonel Cugnetti Baldo
MI OTRA CASA
Si el mañana no llega
y la deflagración nuclear todo lo acaba.
Y sino quedan tumbas,
ni nada del hombre, que acredite su existencia
y el fuego todo lo funde en perfecta mezcolanza.
Si no queda una voz para que cuente
ni un oído que escuche las palabras...
¿Será una invención que el hombre haya existido
si ya no quede ya nada, ni quien lo atestiguara?...
Si las bombas derriten hasta el acero
y evaporan los mares y hacen de la humanidad
una inmensa llama,
y toda la tierra arde, en gigantesca pira funeraria...
Y junto a los cuerpos, el fuego a las bibliotecas traga
Y nada queda cuando ese siniestro se acabara...
Sí la bomba mata a nuestros hijos
que son nuestra continuidad en el mañana...
Si el arsenal de bombas al mundo despedaza
y sus partes surcan para siempre el infinito,
sin destino, ni meta, ni esperanzas...
.....................
Si la bomba llega y yo sonrió:
- Es porqué allá en los cielos,
con mi Padre, tenemos otra casa...
Amor librado
Mi deseo oculto entre las sombras
quería abolir las antorchas de la noche.
Pero la esparcida luz
de tus galaxias despertadas
eran magia encendida en tu mirada,
frente a mi negra soledad acompañada...
Yo esperaba tu amor en la solana,
emisión tristezas y apetitos
a los astros irradiaban.
Detenidos o mutilados
mis sueños te llamaban...
y yo, deshabitado de caricias y destellos
de apetencias me inundaba.
Pero la palabra estaba allí, encerrada,
cautiva como la noche en mi garganta
o calmas como las aguas de “La Mansa”..
Como un amor cautivo en los secretos
de un miedo encarcelado en la nostalgia...
Tomé a la noche de la mano y los dos juntos
salimos a buscar los rastros de tus efluvios
por los caminos del tiempo custodiados...
Hasta que un resplandor de estrellas despertadas
se cruzó con mi embeleso deseoso y embriagado
y sin decirnos nada, dos mundos fusionados
se besaban...
Y emergió la palabra del abismo
hipnotizada por la luz de tu mirada.
Y al rugir, en las tinieblas de la noche,
nuestro amor deslumbró a la Vía Láctea..
Y rugió el averno su furia reprimida
con relámpagos de amenaza declarada...
Pero al chocar con las centellas de tus ojos
se diluyó el infortunio y nos cubrió la calma.

PROF. LAURA CUGNETTI GARCÍA

La Profesora Química Farmacéutica Laura Cugnetti García nació en la ciudad de San Carlos. Desarrolló su labor en la Ciudad de Lascano, trabajando en la Clínica, Sanatorio Médico y en el Hospital, en el Liceo y en su farmacia llamada Farmacia Lascano.
Fue un muy querida por la población de esa ciudad, de la que fue además Pta. De la Junta Local y impulsora del progreso y la educación. En su memoria los vecinos consiguieron que la Escuela Industrial, que ella soñó, llevara su nombre. Su sobrino Leonel Cugnetti la recuerda con este Poema.
POEMA PARA MI TIA LAURA
Labios abajo, la angustia hiere,
mi garganta en silencio...
La aldaba de la puerta del recuerdo
va levantando muertos...
Yo sigo sujeto a viejos sueños...
Cautivo de otros tiempos...
Abriendo los oídos a los ecos
y a las voces de todos mis ancestros...
Llevo a tantos en mis hombros,
que me duele su peso...
Y voy llorando con los ojos secos
Porque lloro hacia dentro...
Y llegan voces que llegan de muy lejos
Las voces de mis muertos...
Yo dialogo con ellos porque llevo
El corazón abierto...
De él salen cuando quieren,
Yo no siempre consigo retenerlos...
A veces me responden cuando invoco
Sus nombres en silencio
Y otras veces que también les llamo
No acuden a mis ruegos...
Hoy un suave aroma de magnolia,
Cuyas flores embriagaron
La niñez de mis ensueños.
Me trae la figura de Tía Laura
Atravesando los umbrales de su tiempo.
Si pudiera abrazarla como antes
Y decirle otra vez cuanto la quiero...
Para que no escape su figura de mis ojos,
Con fuerza los aprieto...
Y vuelvo a repetirle que la quiero.
Como cuando era un niño
Y me dormía en su pecho
A MIS HIJOS
Haré un espacio con mi forma
aun que más no sea
en el fondo de sus almas...
y estableceré allí,
mi aposento del mañana.
Para ver mas lejos
Me repetiré en sus ojos
y quizá logre
morar tras sus pestañas...
Me alargaré en sus voces,
para atrapar horas más largas,
y adherido a ellos
intentaré apresar
la luz de sus mañanas...
Ellos son espejos de devuelven
ni imagen mejorada,
sin las tristezas del tiempo,
sin las arrugas del alma.
Son tan iguales a mí
que a veces pienso
que soy yo mismo
que otra vez comienzo...
Ellos; son mi luz sin mis sombras.
Son mi alegría,
y no son mis lágrimas...

LAS VIEJAS
La tierra les exige su regreso...
Con reuma hacia ella las inclina.
Sus caderas han cerrado para siempre
sus fabricas de vida...
Ellas, amamantaron la humanidad
con sus pezones...
Y ayer con él frió de sus hoy, cansados ojos
calentaron de amor sus embriones...
Sus manos descarnadas y amarillas
fregaron y zurcieron sus estancias,
lavaron los sudores de sus hombres...
¡Hoy el cansancio entumece sus rodillas!
Los años han tatuado sus ojeras
y los inviernos han nevado sus cabellos...
Algunas son espectros de lo que fueron antes
otras aun conservan el semblante bello...
Sus escuálidas figuras,
sus pechos vacíos...
Sus úteros secos y agotados
y el sexo ya sin ansias...
Las he visto arrastrando “sus cansancios”
Las he visto paseando su impotencia
Vegetando su declive por el mundo
Y sufriendo resignadas sus dolencias...
Las he visto mendigando por las ferias,
Las he visto doblegadas cara al suelo,
con artritis atrofiando sus rodillas
y ocultando sus arrugas bajo velos...
Los nudos cansados de sus dedos,
amasaron del mundo la grandeza...
¡Y las he visto sin que nadie las proteja!...
Si en el planeta tierra se tallara una cabeza
Tendría que ser “ Cara de vieja “...

NOCHE PACTADA.
Tu figura, tu exterior bella apariencia,
de duplicidad colmada
sobre mi alma plana derramada...
En una tarde abierta y llana
sin engaños ni disfraces
sobre la arena rubia de la playa.
Y luego aquella noche larga y programada...
Vientre sobre entrañas; boca con garganta
y mi hambre con tus ansias,
para un mañana viudo y sin futuro
que ninguno de los dos
abrigaba ni anhelaba...
Y las palabras vacías
sin promesas, sin adeudos y sin débitos
y luego la sobria despedida...
Nada quedó de aquel pactado encuentro
en tu memoria.
Yo, sin embargo, te recuerdo...

ESTA NOCHE
Esta noche, sobre mi alma pesan
mil lunas develadas,
mi pobre esperanza acurrucada
y mi propia galaxia de recuerdos...
Sobre mi tristeza contenida,
mi cielo sin estrellas ni luciérnagas
y todas mis nostalgias florecidas,
yo la sueño:
para mentirme, que aun es mía,
¡ Para mentirme que aun la tengo!
O pensar que volverá...
que podré hacer la noche mágica,
recrear su belleza y su deseo...
¡Como si jamás se hubiese ido
o como si recién hubiese vuelto!
Esta noche mientras dialogan
mis ebrios pensamientos,
y la vida se me escapa
entre los recuerdos y los sueños...
¡Esta noche yo sé que volverá!
¡Que será inmortal lo nuestro!
¡Que la estaré esperando!
¡Que mi amor será eterno!
Esta noche...

CUANDO NO SEA VOZ
Cuándo no me alcance el odio
ni el frío del acero...
Cuándo no puedan robarme
y haya abierto los misterios.
Cuando hayan ocupado
mi lugar y los míos
se repartan los recuerdos.
Cuándo a la tierra pueda pagar el crédito,
ya sea con cenizas o con légamo.
Cuando haya pasado el cerco,
y ya no tenga miedos, ni dudas ni “peros”
Cuando llene de música
o de ruidos mis silencios...
Cuando no este más en mi piel
contenido mi deseo...
Cuando él reúna
haya caído de mis huesos
y sea ojos, oídos
o simplemente pensamiento.
Cuándo no sea voz..
¡ Aun así!
Encontraré la forma
para que sepas que te amo,
para que sientas que te quiero.
